Publicité
San Expedito es recordado en la devoción popular como protector de las causas justas y urgentes. Esta es una oración muy conocida.
Mi San Expedito de las causas justas y urgentes, intercede por mí ante nuestro Señor Jesucristo. Socórreme en esta hora de angustia y aflicción, y ayúdame a vencer este momento difícil. Protégeme, ayúdame, dándome paz y tranquilidad. Atiende mi petición con urgencia. Devuélveme la calma y la serenidad. Te estaré agradecido toda mi vida. Amén.

